6 de enero de 2008

Es que lo sabía....

Publica La Voz de Galicia:

"Un estudio realizado por el Centro para la Investigación del Cerebro y el Comportamiento de la Universidad israelí de Haifa ha demostrado que una siesta de 90 minutos refuerza el proceso de la consolidación de la memoria a largo plazo.

La investigación, publicada en la revista científica Nature Neuroscience y que hoy divulga esa institución docente del norte de Israel a través de un comunicado, revela que una «cabezadita» al atardecer cambia el curso de la fijación del recuerdo en el cerebro."


Lo anterior confirma la conclusión a la que llegué yo solito hace tiempo... tras una larga -y no siempre comprendida- investigación: una piochita tras la comida... y te quedas de puta madre.
He de decir que semejante corolario se basa exclusivamente en resultados puramente empíricos,obtenidos tras haber sometido a mi persona a esta agradable actividad... día sí, día también.

Y así seguiré.